domingo, 5 de julio de 2009

¿Qué es la gripe o influenza A?

Gripe e influenza A son dos maneras de denominar a la misma enfermedad aunque el nombre más usado es gripe.

La gripe A es un nuevo virus que se detectó por primera vez en seres humanos en los EE.UU y México en abril de este año y que actualmente está afectando a la población de más de un centenar países del mundo, entre ellos la Argentina.

Como es un virus nuevo y las personas no tenemos defensas frente a él, se ha diseminado fácilmente convirtiéndose así en una pandemia, es decir, en una epidemia que afecta simultáneamente a gran cantidad de países del mundo.

¿Qué es un virus?¿Que diferencia tiene respecto a una bacteria?

Un virus (de la palabra latina virus, toxina o veneno) es una entidad biológica que para replicarse necesita de una célula huésped. Cada partícula de virus o virión es un agente potencialmente patógeno compuesto por una cápside (o cápsida) de proteínas que envuelve al ácido nucléico, que puede ser ADN o ARN. La forma de la cápside puede ser sencilla, típicamente de tipo helicoidal o icosaédrica (poliédrica o casi esférica), o compuesta, típicamente comprendiendo una cabeza y una cola. Esta estructura puede, a su vez, estar rodeada por la envoltura vírica, una capa lipídica con diferentes proteínas, dependiendo del virus......La diferencia es que el virus precisa de una célula para vivir, las bacterias en cambio están en el aire, el suelo y el agua.

Los virus pueden ser tan peligrosos como las bacterias pero se distinguen de ellas por no poder vivir fuera de las células animales o vegetales que los albergan, ya que necesitan el equipo químico del citoplasma (parte de la célula que rodea al núcleo) para poder reproducirse. Son más sencillos que las bacterias (no tienen citoplasma ni actividad propia) pero igualmente llevan una proteína portadora de la información hereditaria (ADN), y cuando se instalan en la célula huésped la engañan obligándola a reproducirse copiando su propia información genética multiplicándose así en el organismo provocando enfermedades de diferente gravedad, como por ejemplo: varicela, resfrío, poliomelitis, sida, rabia; a diferencia de las bacterias no reaccionan ante los antibióticos. Las bacterias son microorganismos unicelulares presentes en todas partes. Algunas de ellas, una vez que penetran en el organismo se convierten en patógenas causando enfermedades, tanto si quedan limitadas a un lugar como si se difunden por la sangre pues empiezan a liberar productos tóxicos.



SU DIFERENCIA CON LA BACTERIA

La diferencia es que el virus precisa de una célula para vivir, las bacterias en cambio están en el aire, el suelo y el agua.Los virus pueden ser tan peligrosos como las bacterias pero se distinguen de ellas por no poder vivir fuera de las células animales o vegetales que los albergan, ya que necesitan el equipo químico del citoplasma (parte de la célula que rodea al núcleo) para poder reproducirse. Son más sencillos que las bacterias (no tienen citoplasma ni actividad propia) pero igualmente llevan una proteína portadora de la información hereditaria (ADN), y cuando se instalan en la célula huésped la engañan obligándola a reproducirse copiando su propia información genética multiplicándose así en el organismo provocando enfermedades de diferente gravedad, como por ejemplo: varicela, resfrío, poliomelitis, sida, rabia; a diferencia de las bacterias no reaccionan ante los antibióticos. Las bacterias son microorganismos unicelulares presentes en todas partes. Algunas de ellas, una vez que penetran en el organismo se convierten en patógenas causando enfermedades, tanto si quedan limitadas a un lugar como si se difunden por la sangre pues empiezan a liberar productos tóxicos.



¿Cual es el Ciclo viral?

El ciclo reproductivo de los virus consta generalmente de las siguientes fases: fijación y entrada en la célula, eclipse, multiplicación y liberación del virus. Los virus son formas acelulares que no pueden sobrevivir por si mismos en el exterior (véase Virus). Para reproducirse se introducirán en células donde controlarán sus mecanismos reproductivos.

Fijación o adsorción

El primer paso en la infección viral es la adsorción sobre la membrana de la célula susceptible por medio de la adhesión de ligandos virales (proteínas de la capside o glucoproteínas de las espículas, por ejemplo) a receptores superficiales de la célula diana. La distribución en el cuerpo del hospedador de ciertos tipos de receptores celulares explica el tropismo tisular y de hospedador de los virus. Los tejidos y células que carecen de receptores específicos de virus determinados no son infectados por dichos viriones. La naturaleza de los receptores es variable y ciertos virus pueden tener más de un tipo de receptor.

Penetración

Los virus complejos producen una rotura en la membrana celular del hospedador en uno de los puntos de anclaje, gracias a la presencia de algunas moléculas de enzimas hidrolíticas entre las proteínas de la cápsida. A través de la rotura, el tubo central inyecta el ADN vírico, quedando la cápside vacía en el exterior de la célula diana y el ácido nucléico libre en el citoplasma. La presencia de cápsidas en la superficie celular es un buen indicio de que ha sufrido una infección vírica.

Otros virus sin envoltura lipídica se introducen en la célula con cápsida y todo, lo cual puede realizarse de dos maneras:

  • Por penetración directa: después de la fijación, el virus abre una brecha en la membrana y se introduce en el citoplasma.
  • Por endocitosis: la membrana forma una invaginación en torno al virus, llegando a formar una vesícula que penetra en la célula. Formada la vesícula, el virus abre una brecha en la membrana de la misma con ayuda de algunas enzimas hidrolíticas que él mismo transporta, penetrando así en el citoplasma.

Los virus con envoltura lipídica burlan la barrera de la membrana celular porque su cubierta lipídica se funde con la membrana, ya que son de la misma naturaleza. Esta fusión de membranas puede realizarse en dos lugares distintos:

  • Fusión en la superficie celular: de manera que el virión penetra directamente en el citoplasma.
  • Fusión con un lisosoma: se forma una vesícula por endocitosis, a la que se une un lisosoma para digerir la partícula introducida; entonces, la cubierta lipídica del virus se funde con la membrana del lisosoma y el virión escapa hacia el citoplasma.

Eclipse

Según la duración de la fase de eclipse, se suelen distinguir dos modalidades de ciclo infeccioso de un virus:

  • Ciclo ordinario: el ácido nucleico vírico procede inmediatamente a la transcripción de su mensaje genético en los ARN necesarios para su multiplicación, y prosigue rápidamente el ciclo vital. Este tipo de ciclo es el más extendido en la naturaleza.
  • Ciclo lisogénico: fue descubierto por André Lwoff en bacteriófagos. El ADN vírico se cierra por sus extremos generando un ADN circular. Este ADN se inserta en el ADN bacteriano en un lugar específico en el que la secuencia de nucleótidos bacterianos es semejante alguna región del ADN vírico.

La bacteria prosigue sus funciones vitales sin que el virus realice ninguna acción, y cuando el ADN bacteriano se duplica también lo hace el ADN vírico, de manera que el genoma del virus pasa a las dos bacterias hijas. La multiplicación bacteriana puede seguir durante generaciones sin que el virus se manifieste. Pero ante una alteración de las condiciones ambientales, el ADN vírico se separa del bacteriano y prosigue entonces las restantes fases de ciclo infeccioso, produciendo la muerte de la bacteria y nuevos ejemplares del virus.

Algunos virus que infectan células animales siguen también el ciclo lisogénico, como los virus de las verrugas y algunos retrovirus que producen algunos tipos de cáncer.

En el caso de los retrovirus, conviene recordar que el ácido nucleico es ARN monocatenario, por lo que la transcriptasa inversa ha de copiar el genoma vírico en forma de ADN antes de que pueda insertarse en el ADN celular.

Multiplicación

La multiplicación del virus consta de la replicación de su material genético, de la transcripción de su mensaje en una molécula de ARN y de la traducción del mensaje para producir proteínas víricas, tanto las que formarán parte de la cápsida como las proteínas enzimáticas necesarias para el ensamblaje de las piezas del virión y para algunas de las funciones anteriores. Los ribosomas y la mayor parte de las enzimas que los ácidos nucleicos víricos utilizan en estos procesos son los de la célula infectada.

  • Los virus con ADN realizan la replicación del material genético de la misma manera que las células; en el caso de los virus con ADN monocatenario, previamente a la replicación se sintetiza una cadena de ADN complementario para formar la doble hélice.
  • Los virus con ARN replican el material genético sin necesidad de pasar por ADN, actuando cada cadena de ARN como molde para la síntesis de su complementaria.
  • Los retrovirus constituyen una excepción a lo dicho anteriormente, ya que su ARN sintetiza un ADN bicatenario, que será el que posteriormente realice la síntesis de nuevos ejemplares de RNA vírico.
  • Los virus con ADN y los retrovirus sintetizan el ARN a partir de la cadena molde de ADN de forma similar a como lo hacen las células.
  • Los virus con ARN, excepto los retrovirus, sintetiza en el ARN copiando la cadena molde de ARN, sin necesidad de pasar por ADN.

Posteriormente a estos procesos, tiene lugar el ensamblaje de las piezas para construir nuevos viriones. En muchos virus, como el del mosaico del tabaco, el ensamblaje es automático y depende de la concentración salina del medio. En otros virus, en el ensamblaje intervienen enzimas codificadas en el ácido nucleico del virus.

Liberación de los nuevos virus

Después de la multiplicación del virus tiene lugar la salida de los nuevos individuos, que saldrán con capacidad de infectar nuevas células. Las principales modalidades de liberación da nombre a nuevas variantes del ciclo vital de los virus:

Infección persistente

Los nuevos virus no esperan a la muerte de la célula hospedadora para abandonarla, sino que van saliendo de la célula al mismo tiempo que se van produciendo, de manera que la célula puede seguir viva y produciendo nuevas partículas víricas. La liberación puede hacerse de dos maneras:

  • Los virus sin envoltura lipoproteica salen directamente, sin arrastrar ningún resto de la membrana plasmática, bien sea abriendo una brecha en la membrana, o bien aprovechando los mecanismos de exocitosis o salida de sustancias al exterior de la célula.
  • Los virus con envoltura lipoproteica salen por gemación, es decir, se rodean de una porción de membrana plasmática que acaba separándose de la célula y constituye la cubierta lipoproteica del nuevo virus.

Origen del virus H1N1

El virus H1N1 es uno de los descendientes de la gripe española que causó una pandemia devastadora en la humanidad durante el periodo 1918–1919.Tras la finalización de la pandemia el virus persistió en cerdos, y con ello, los descendientes del virus de 1918 han circulado en seres humanos durante todo el transcurso del siglo XX, contribuyendo a la aparición normal de gripe estacional anualmente. Sin embargo, la transmisión directa de cerdos a humanos es bastante rara, pues sólo 12 casos se han demostrado en los Estados Unidos desde el 2005.

Sus sintomas

La gripe porcina infecta a algunas personas cada año, y suele encontrarse en aquellos que han estado en contacto con cerdos de forma ocupacional, aunque también puede producirse transmisión persona a persona. Los síntomas en seres humanos incluyen: aumento de secreción nasal, tos, dolor de garganta, fiebre alta, malestar general, pérdida del apetito, dolor en las articulaciones, vómitos, diarrea y, en casos de mala evolución, desorientación, pérdida de la conciencia y, ocasionalmente, la muerte.

Sintomas Gripe A H1N1

¿Como prevenir y evitar su contagio?

Las medidas de prevención adecuadas contra las diversas formas de gripe en seres humanos son las que buscan evitar la transmisión —como el aislamiento, o el uso de mascarillas— y las vacunas, que preparan el sistema inmunitario para resistir la infección cuando ésta se produce. Las distintas cepas de la gripe, incluida la gripe estacional común, son suficientemente distintas como para que la vacuna contra una no sea efectiva contra otras; la vacuna para la gripe estacional no tiene ningún valor preventivo frente a la gripe porcina del 2009. Después de la crisis de gripe aviaria de 2005, los organismos internacionales y los sistemas sanitarios se prepararon para abordar el desarrollo y producción de vacunas específicas para afrontar sin demoras una posible pandemia.

El uso de antibióticos, aunque puede ser apropiado a veces —sólo en caso de infección simultánea con bacterias y bajo indicación médica— no tiene ningún valor preventivo, y sí tiene, en cambio, los inconvenientes característicos del abuso de antibióticos: probable desarrollo de sensibilidad por el paciente, lo que anula la utilidad futura del tratamiento, y estímulo al desarrollo evolutivo de resistencia por las bacterias.

El tratamiento sintomático es el propio de las gripes, basado principalmente en analgésicos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en niños y adolescentes se considera contraindicado el uso de aspirina (ácido acetilsalicílico) en caso de infección severa por los virus A o B de la gripe (el brote de gripe porcina de 2009 es de tipo A) o por el virus de la varicela, por el riesgo de que se produzca un cuadro poco común pero grave llamado síndrome de Reye; para los pacientes de menos de 19 años se recomienda, por ello, el uso de analgésicos alternativos.

El tratamiento causal se basa en antivirales, sustancias que interfieren con la multiplicación del virus. Hay dos clases de antivirales inicialmente útiles contra la gripe, de las que una —la de los inhibidores de la enzima vírica llamada neuraminidasa— conserva la efectividad y la capacidad de evitar un desarrollo grave de la gripe cuando se necesita. Son dos las sustancias de esta clase, el oseltamivir (cuyo nombre comercial es Tamiflu), y el zanamivir (cuyo nombre comercial es Relenza).

En Homeopatia se emplea ampliamente de modo preventivo los nosodes ("vacunas") denominados Influenzinum en potencias 200 CH. Su utilidad no ha sido fijada con certeza pero aliviaria los síntomas y podría prevenir complicaciones. Se lo suele asociar a otros elementos símiles. Para tratamiento de casos agudos se emplean potencias bajas del orden de 6 CH a 30 CH.

Después de la alarma producida en 2005 por la gripe aviaria, los gobiernos han acumulado las dosis consideradas necesarias para frenar una posible pandemia y evitar sus consecuencias.